domingo, 8 de junio de 2008

Acumulación de sodios

Veo las piedras extenderse a lo largo de mí,
imagino cráneos aplastados contra su blancura esmaltada,

Y la espuma entra y sale de mis pies
como si fuera semen, nieve o helado de limón descongelado.

Entonces te imagino a mi lado,
te imagino a ti como podría imaginar a cualquier hombre,
con las manos semi-hundidas en tu sombra
y una duda lanzada al silencio de las algas:
¿a dónde vas criatura monstruosa?
¿de dónde has venido?

Ya te lo advertí una vez:
Las sirenas nunca olvidamos el mar.

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