
No resolvió tu nombre,
las sábanas desechas
No sobrevivirás
No he venido a sobrevivir
Putrefacta y mortal
o mediocre y decente.
Nunca fui la chica adecuada
a la que llevar al cine.
No he venido a arañar
tu futuro transparente y transcribible
No he venido a conformarme
con tus tardes de domingo.
He venido aquí a ser la piel incendiaria
la costra de un beso;
la resaca y la huida
la boca que te escucha
la lengua que te hiere.
He venido aquí a amarte
de todas esas maneras que no implican compostura.
